Demócrata entrevista al secretario general de Reto Demográfico, Francesc Boya, quien ofrece las claves para entender el futuro del medio rural español: de la despoblación a las nuevas oportunidades
Coincidir en su despacho de Madrid es complicado porque su cargo, secretario general de Reto Demográfico, le suele llevar a poblaciones más pequeñas que la capital de España. Francesc Boya (Paco) conoce el medio rural y su problemática de primera mano (es de Les, localidad del Valle de Arán de unos mil habitantes), y lleva dedicándose a ello casi tanto tiempo como el que lleva en el Partido Socialista de Cataluña. La conversación dura media hora y en ella tratamos la situación de la despoblación, la vivienda en el medio rural, la gobernanza en el reto demográfico y la importancia de cambiar el relato de la España rural.
PREGUNTA. ¿En qué situación se encuentra la sangría demográfica del medio rural? ¿Se puede revertir o nos contentamos con que los que ahora están se queden?
RESPUESTA. En términos generales, se ha parado dicha sangría. Tenemos cifras de que unas 400.000 personas se han ido a vivir a las zonas rurales y un 40% de los municipios de menos de 5.000 habitantes han crecido en población. Hay zonas de Teruel, Soria y Cuenca que han mejorado, pero otras de Salamanca, Lugo u Orense tienen problemas. También tenemos que ser conscientes de que muere más gente de la que nace y la opción de crecer sólo puede ser si vienen nuevos pobladores. Y lo que hay que cuidar es que con esos nuevos pobladores las pirámides poblacionales tengan una mejor salud.
“Unas 400.000 personas se han ido a vivir a las zonas rurales y un 40% de los municipios de menos de 5.000 habitantes han crecido en población”
P. Habla de nuevos pobladores y uno de los problemas que tenemos, también en los pueblos, es la vivienda. Allí difícilmente se va a ir a invertir en vivienda pública. ¿Qué opciones plantean?
R. Este problema es mucho más grave en las ciudades que en el medio rural. En los pueblos hay vivienda, pero lo que se necesita es un proceso de rehabilitación. El Plan de vivienda tiene un plus para las zonas rurales y luego están las dinámicas locales. Ahí tenemos ejemplos: en la Sierra de la Demanda, en Burgos, hay una feria de la vivienda y en vez de abordar la rehabilitación una a una, se han hecho en conjunto. Por lo tanto, también necesitamos cierta audacia por parte de las administraciones para conceder los marcos administrativos y las licencias correspondientes.
P: Reto Demográfico es una Secretaría General del Ministerio de Transición Ecológica que afronta un desafío de todo el territorio nacional. Sin embargo, las competencias de la gestión del territorio están en manos de las comunidades autónomas. ¿Cómo es este trabajo entre diferentes administraciones?
R: Es verdad que la ordenación territorial y todo lo que tiene que ver con la cohesión, como los fondos europeos, estaban en manos de las comunidades autónomas, pero se tomó conciencia de que no era suficiente. El Estado necesitaba tener una visión de cohesión territorial complementaria a la de las comunidades autónomas y lo primero que hicimos es ver cómo establecer un sistema de gobernanza multinivel donde todas las administraciones públicas tuvieran un papel. Se estableció una Comisión delegada donde casi todos los ministerios tienen alguna responsabilidad en la cohesión, y luego una conferencia sectorial donde se articula el reparto de ayudas y la colaboración con las comunidades autónomas.
P. Los partidos políticos que gobiernan en la mayoría de las comunidades autónomas son de diferente color a los que están en frente la Administración General del Estado. ¿Se nota mucho en los asuntos del reto demográfico?
R. ¡Claro que se nota! Pero también he de decir que la conferencia sectorial de Reto Demográfico siempre ha aprobado todo por consenso. Diría que hay un nivel de concienciación de que en este es un problema en el que hay que ir de la mano, trabajar juntos gobierne quien gobierne. Hasta ahora, el diálogo entre territorios, Administración General del Estado y administración local ha sido fluido y positivo.
P. Actualmente Bruselas está negociando los presupuestos para 2028-2034 en los que va cambiar la gobernanza de la Política de Cohesión, una de las pocas políticas comunes en la Unión Europea junto a la Política Agraria Común (PAC). Ese cambio de gobernanza en la PAC no gusta. ¿Cómo se ve desde la Política de Cohesión?
R. El gran debate político va a ser quién va a tomar las decisiones y las prioridades. Estamos en un momento todavía muy prematuro de la discusión. España está muy sensibilizada y tiene los mecanismos ya muy engrasados para poder distribuir esos fondos para que sigan impactando en el territorio rural. La política de reto demográfico es de largo alcance y, por tanto, supera a los gobiernos y a las legislaturas. Creo que España será coherente y mantendrá los niveles de inversión y de aporte de recursos que tenía hasta ahora.
“La esencia de la Ley de Desarrollo Sostenible del Medio Rural se está desarrollando, pero ahora ya contamos con seis o siete comunidades autónomas que cuentan con sus propias normativas de reto demográfico”
P. Su anterior jefa, la ex ministra Teresa Ribera, es la actual vicepresidenta de la Comisión Europea. ¿Le ha pedido que le ayude en este asunto de los Fondos de Cohesión?
R. Me consta que está muy pendiente de este tema y contamos con una gran aliada y conocedora de este asunto que velará porque los intereses de España estén bien cuidados y atendidos. Sabemos que en Europa el concepto de cohesión es muy distinto, cada país tiene su singularidad. El problema del reto demográfico en Alemania, y un poco menos en Francia, se enfoca al envejecimiento y a la natalidad. En cambio nosotros lo vinculamos al territorio porque tenemos el problema de la despoblación territorial.
P. En 2007 se aprobó la Ley de Desarrollo Sostenible del Medio Rural, una normativa que se dejó de aplicar cuando llegó el PP al Gobierno. ¿Por qué no la han retomado?
R. Era una ley muy buena que ha estado siempre muy presente en todo lo que hemos hecho. El enfoque de esta Secretaría ha seguido un poco la estela de dicha normativa: se creó el Fondo para la Transformación y la Cohesión Territorial y la Conferencia Sectorial. La esencia de la ley se está desarrollando, pero ahora ya contamos con seis o siete comunidades autónomas que cuentan con sus propias normativas de reto demográfico. Entendemos que el marco de la comunidad autónoma es bueno para entrar en el detalle de cómo gestiono el territorio, tipo de ayudas, fiscalidad, y luego está el marco de la Administración General del Estado que arbitra una serie de ayudas para las autonomías y para los municipios.
P. Terminamos: hay muchos españoles que ya no “tienen pueblo” como antes. Uno de los programas que ha puesto en marcha es Campus Rural, con el que han acercado a casi 2.000 estudiantes a municipios de menos de 5.000 habitantes. ¿Cuál es el objetivo de esta iniciativa?
R. El recuerdo colectivo que tiene la sociedad española del medio rural, a diferencia de lo que ocurre en otros países, era traumático. Ahora es al revés. Tenemos que construir un nuevo relato que genere una nueva visión del entorno rural como un espacio de oportunidad para vivir de una forma distinta. La mejor manera era llevar a jóvenes y que lo contaran ellos. Entonces creamos este programa modesto de becas de 1.000 euros al mes durante tres o cinco meses, para que los jóvenes que quieran tengan un experiencia laboral en un pueblo de menos de 5000 habitantes.
P. ¿Y cuál ha sido el resultado?
R. Los jóvenes están diciendo que si pueden vuelven, el nivel de satisfacción de Campus Rural es del 95%. Estamos encantados y queremos que el programa crezca. Ahora estamos trabajando en diseñar un itinerario de emprendimiento, con los Centros de Innovación Territorial, porque si el medio rural está bien conectado, ofrece una oportunidad para muchos proyectos.
Una entrevista de Plumed Lucas publicada en Demócrata