El GDR organizó la visita a cuatro proyectos en el territorio que demuestran que el desarrollo rural no depende únicamente de las inversiones sino también de la participación y el compromiso de quienes viven en el medio rural.
El Grupo de Desarrollo Rural Campiña de Jerez y Costa Noroeste de Cádiz organizó el pasado 24 de junio con motivo de la reunión del 9º Grupo LEADER una serie de visitas a varias experiencias de proyectos reales apoyados por el Grupo de Desarrollo Rural y consideradas buenas prácticas.
El Grupo LEADER, integrado por representantes de la Comisión Europea, Ministerio de Agricultura, la Red PAC, redes nacionales (REDR y REDER) y regionales, la Dirección General de Industrias, Innovación y Cadena Agroalimentaria de la Junta de Andalucía, ARA y el propio GDR, entre otros, conoció cuatro proyectos que demuestran que LEADER es más que una herramienta para financiar proyectos, es una manera de dinamizar el territorio.
La primera parada LEADER tuvo lugar en Bodega Miguel Domec, Entrechuelos donde, a través de diferentes programas LEADER se ha adecuado el exterior de la bodega, adquisición de equipamientos junto al adecentamiento del acceso a la Torre Cera. Posteriormente, se visitó el Centro Saludable promovido por la ELA Ayuntamiento de Torrecera para mejorar la calidad de vida de su población. Unas instalaciones que se encuentran a pleno rendimiento y muy demandadas por la población del territorio.







La jornada continuó en Quesos Montealva donde sus promotores explicaron los inicios de esta empresa familiar y cómo poco a poco enraizaron sus productos en la cultura del territorio a través de su participación en ecomercados, ferias, etc.
Por último, el Grupo visitó el Museo de la Miel y las Abejas Rancho Cortesano, un proyecto estrella de este territorio que ha crecido al ritmo de los diferentes programas de desarrollo rural. El museo es un espacio en el que descubrir la apicultura desde la prehistoria hasta nuestros días, conocer todos los productos que fabrican las abejas o ver en directo cómo trabajan los habitantes de una colmena
Una jornada que evidenció cómo el desarrollo rural no depende únicamente de las inversiones sino también de la colaboración, participación y compromiso de quienes viven en nuestros pueblos.