La pandemia de la COVID-19 modifica las relaciones entre los núcleos rurales y urbanos

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¿Cómo están cambiando las relaciones entre las áreas rurales, periurbanas y urbanas en este momento? Las profesoras Bettina Bock y Jessica Duncan, de la Universidad de Wagenening (Países Bajos), son las autoras de un blog que explora cómo la COVID-19 está afectando las relaciones entre el medio rural y urbano a partir de la crisis sanitaria y socioeconómica actual.

  • ROBUST – un proyecto H2020 de la Unión Europea – ha lanzado un blog sobre las relaciones rural-urbanas en tiempos de la COVID-19


La investigación
 de Bock y Duncan sostiene que, con el actual modelo urbanístico y económico, las regiones rurales y urbanas se separaron, lo que condujo a una falta de reconocimiento mutua, de comprensión y de afinidad recíprocas, así como a una diferencia en la distribución de la riqueza y de intereses. Esto explica por qué algunos residentes rurales recelan de los habitantes de ciudad que han buscado alejarse de las áreas urbanas durante la pandemia.

Diferencias y desigualdades

Las autoras del estudio ponen de manifiesto que la pandemia de la COVID-19 ha sacudido los cimientos de nuestras sociedades, revelando las posibilidades que existen para contraer la enfermedad, así como para recibir tratamiento médico, según se resida en un área urbana o rural. Aunque en la ciudad parece más rápida la propagación del virus y por tanto es más rápido el contagio, resulta también mucho más fácil ser atendido por los servicios públicos sanitarios.

No obstante, esta pandemia también refleja las diferencias sociales que se derivan del cierre de la actividad industrial y económica, en términos de seguridad de ingresos económicos, de acceso a la educación, a la vivienda y alimentos. En este caso las consecuencias perjudican mayormente a los residentes de las áreas urbanas, cuyo suministro de alimentos depende de las áreas rurales, y necesitan medidas de protección públicas para mantener el empleo y la vivienda.

Un cambio de percepción

La pandemia ha hecho percibir que las áreas rurales ofrecen un refugio seguro contra el virus, dada su menor densidad de población. Esto ha motivado a algunos urbanitas a buscar cobijo en el campo. Sin embargo, en realidad, las zonas rurales son extremadamente vulnerables a las crisis de salud pública de cualquier tipo, ya que sus poblaciones están más envejecidas y sus servicios de salud son más frágiles y, a menudo, no pueden atender suficientemente a la población local.

Tiempo de solidaridad 

Los tiempos actuales exigen solidaridad para contribuir a la seguridad de los demás. Existen muchas pruebas de esa solidaridad, que también afecta a las fronteras rurales y urbanas. Esto se refleja en las muchas iniciativas tomadas para apoyar a los agricultores locales, ya sea comprando producto local, u ofreciéndosele ayuda para cosechar en el campo. De hecho, las áreas rurales, que durante mucho tiempo han experimentado la emigración a medida que las personas se marchaban a la ciudad en búsqueda de empleo y educación, ahora están experimentando una escasez crítica de personas que sean capaces de trabajar en la agricultura y cosechar alimentos. Algo que repercutirá en las áreas urbanas eventualmente.

El estudio concluye que, para las buenas relaciones rural-urbanas, el reconocimiento, la comprensión y el respeto son cruciales, al igual que la conciencia de la interdependencia. Lo rural y lo urbano se necesitan ahora y en el futuro. A la vez, las autoras instan a los gobiernos a promover una mejor cooperación y solidaridad entre las zonas rurales y urbanas.

Proyecto ROBUST

El proyecto ROBUST es un proyecto financiado por el programa Horizonte 2020 de la Unión Europea y está centrado en el tema de las interacciones rural-urbanas en Europa.

Como proyecto de investigación que es, involucra a 24 socios de 11 países. Está coordinado por la Universidad de Wageningen en los Países Bajos. ROBUST comenzó en junio de 2017 y tiene una duración de 48 meses hasta 2021.

Los objetivos generales de ROBUST son:

A) Avanzar en la comprensión de las interacciones y dependencias entre las áreas rurales, periurbanas y urbanas.

B) Identificar y promover políticas, modelos de gobierno y prácticas que fomenten mecanismos de gobernanza y sinergias entre las zonas rurales, periurbanas y urbanas.

C) Contribuir al crecimiento inteligente, sostenible e integrador de Europa, maximizando la creación de empleos rurales.

Para lograr estos objetivos, ROBUST trabaja con 11 socios (“Living Labs) y cinco “comunidades de práctica”.

Fuente: RRN

Asociación para el Desarrollo Rural de Andalucía

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