Los fondos LEADER han facilitado que la única farmacia rural de Benalúa de las Villas permanezca abierta gracias al emprendimiento de una joven granadina.
Rocío Castro es farmacéutica rural. Cada mañana abre las puertas de su establecimiento a los vecinos y vecinas de Benalúa de las Villas. La de Rocío es la única farmacia en este pueblo de poco más de 1.000 habitantes de la comarca de Los Montes de Granada.
En plena pandemia, Rocío dio un vuelco a su vida; regresó al pueblo de sus padres, adquirió la farmacia que estaba en venta y se quedó embarazada de su primer hijo. Desde entonces, Rocío Castro enfrenta la vida con nuevos desafíos, ilusiones y retos.
Después de trabajar en diferentes laboratorios, esta granadina comenzó a pensar en el pueblo no tanto como un lugar de ocio sino como un espacio para vivir y trabajar.
Al poco tiempo de abrir el negocio, vio la necesidad de hacer mejoras en el establecimiento y se dirigió al Grupo de Desarrollo Rural Los Montes de Granada para informarse sobre las ayudas disponibles. Rocío necesitaba un nuevo local más accesible, sin barreras arquitectónicas y cómodo para sus usuarios; la mayoría son personas mayores.
A punto de finalizar la obra, esta emprendedora recibirá un importante empujón económico gracias a los fondos europeos LEADER. Estas ayudas están cofinanciadas por el FEADER de la Unión Europea y la Consejería de Agricultura, Pesca, Agua y Desarrollo Rural de la Junta de Andalucía. Por lo pronto, la apertura de la farmacia ha creado un empleo y mantiene otro de una profesional también de Benalúa de las Villas.

Rocío está satisfecha con la acogida en el pueblo y con su trabajo. “La relación es muy buena con todos mis vecinos. Confían mucho en nosotras. Cuando tienen que ir a Granada a hacerse alguna prueba, nos suelen llamar y si tenemos la medicina que necesitan, siempre la compran aquí”.
El consultorio médico de Benalúa de las Villas permanece abierto de lunes a viernes en horario de mañana así que, por las tardes y fines de semana, la única referencia y ayuda médica es la de esta farmacéutica. Con este emprendimiento, se garantiza el acceso de la población a la medicación y los tratamientos que necesitan. “Solucionamos síntomas menores y damos tranquilidad y seguridad a las personas que confían su salud en nosotras. En muchas ocasiones, las personas mayores buscan compañía y desahogarse porque están muy solas”.
Aprender a gestionar un negocio
En estos años, ha tenido que aprender a gestionar un negocio con todo lo que implica de papeleo y trámites. “Además, emprender siempre genera muchas incertidumbres y miedos pero con ilusión y ganas se vencen todos estos obstáculos”, contesta.
El pueblo es una pequeña tribu; se conocen todos y siempre hay alguien que se presta a echar una mano. De esta forma, esta joven farmacéutica intenta conciliar vida laboral y familiar. “Una de las ventajas de emprender es que tú decides cómo te organizas”.
Rocío opina que hoy en día se puede vivir y trabajar perfectamente en el pueblo porque “nos podemos mover fácilmente en coche de un lado para otro”.
El trabajo en una farmacia rural es muy vocacional. ” Tienes que dedicarle tiempo a tus pacientes; animarlos, acompañarlos y, sobre todo, escucharlos”.
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Fuente: ARA